15  años después…
El récord de  Cal Ripken Jr. todavía asombra

<STRONG>15  años después…</STRONG> <BR>El récord de  Cal Ripken Jr. todavía asombra

Jugar 2,632 partidos en forma consecutiva y nunca verse ligado al consumo de sustancias prohibidas, figuran entre  los tantos logros que acumula el inmortal Cal Ripken Jr.

El pasado 6 de septiembre se cumplieron 15 años de que Ripken empatara con  Lou Gehrig, quien poseía la marca de 2,131 juegos de manera sucesiva.

Ripken comenzó su cadena de encuentros el 30 de mayo de 1982 y terminó por simple gusto el 20 de septiembre de 1998, ganándose el apodo del verdadero “Iron Man” (Hombre de Hierro).   

Poseedor de una hermética defensa, además de batear para contacto y poder, hicieron que Ripken fuera considerado como uno de los mejores jugadores de la posición No. 6.

Ripken nació el 24 de agosto de 1960 en Maryland, Estados Unidos, y desde pequeño mostró herramientas que luego lo llevarían al profesionalismo. Su padre, Cal Ripken, lo dirigió en las mayores, y su  hermano, Billy,  jugó juntó a él en el conjunto.

Tras ser firmado para los Orioles de Baltimore el 13 de junio de 1978, Ripken permaneció en las menores hasta finales de la temporada de 1981, agotando sólo 40 apariciones al plato tras llegar a las Grandes Ligas.

Para la temporada de 1982, Ripken tuvo que adaptarse a jugar en ocasiones la tercera base y el campo corto. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que ganara el premio de Novato del Año, al batear .264, 28 jonrones y 93 carreras empujadas.

Esa actuación hizo que la organización de Baltimore le cediera su posición original y permaneciera allí de manera ininterrumpida hasta 1996.

La temporada de 1983 fue especial para Ripken, ya que se afianzó como parador en corto y además ganó el premio de Jugador Mas Valioso (JMV) del nuevo circuito, bateando .318, 27 batazos de cuatro esquinas y 102 remolcadas. Para coronar el gran año, Baltimore obtuvo la Serie Mundial sobre Filis de Filadelfia.

Al finalizar el clásico de octubre, los analistas  de béisbol hablaban de Ripken como un jugador atípico por su estatura de 6 pies y 4 pulgadas y su fuerte ofensiva cuando los campocortos de la época se caracterizaban por ser sólo defensivos.

Ripken inició la campaña de 1984 con gran popularidad, por los tantos logros conseguidos en poco tiempo. Volvió a repetir buenas estadísticas esa temporada y mantenía de forma silente su cadena de juegos en forma continua.

Luego su produciendo ofensiva comenzó a mermar, pero su defensa seguía intacta a pesar de su pobre alcance. En la temporada de 1990, sólo cometió 3 errores.

Ripken consiguió su mejor temporada en 1991 cuando obtuvo su segundo premio de JMV. Esa campaña, bateó .323, 34 bambinazos y 114 vueltas empujadas.

 Esas estadísticas, junto a una hilera de partidos en fila india, hacían que  Ripken fuera visto como un especie en extinción.

Sin embargo,  Ripken se desinfló en 1992 y sus números decayeron. Ahí empezaron las especulaciones de que el cansancio llevaría su producción en picada.

  Ripken continuó jugando sin descanso alguno y su ofensiva dejó mucho que desear. Pero justificó su esfuerzo al lograr destronar la marca de Gehrig.

Luego de adueñarse del récord, Ripken pudo dejar a un lado la extensión de la marca. No obstante, siguió jugando en forma encadenada  501 partidos más. El domingo 20 de septiembre de 1998, Ripken decidió ponerle fin a una marca que perdurará por muchos años en las mayores. No sólo por las condiciones físicas que se necesitan para esta marca, sino por las eventualidades que pueden darse

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1.  Críticas

 Aunque Cal Ripken Jr. ganó dos premios Guante de Oro, los entendidos del juego siempre aseguraron que cometía menos errores en el campo por su poco alcance.

  Ripken era considerado un jugador sumamente seguro con las jugadas de rutinas.

 2. Juegos de Estrellas

Desde 1983 hasta su última temporada en 2001, Cal Ripken Jr. estuvo participando en los clásicos de media temporada.

Participó en 19 Juegos de Estrellas, siendo tres en la tercera base y el resto en la posición No. 6. Muchas de las actuaciones se debieron más a su carisma que a los números ofensivos que mantenía.

Las claves

1.  Ejemplo a seguir

Cal Ripken Jr. se preocupó  por ser un ejemplo dentro y fuera del terreno de juego, condición que lo llevó a ser un ídolo entre los fanáticos.

2.  Publicidad

El nativo de Maryland se negó en más de una ocasión a firmar comerciales con empresas de bebidas alcohólicas.