Tres plantas tratamiento aguas ecológicas en Nueva Barquita

Tres plantas tratamiento aguas ecológicas en Nueva Barquita

Tres plantas de tratamiento para el manejo de aguas residuales se construyen en el proyecto Nueva Barquita, en Santo Domingo Norte. Serán totalmente ecológicas, ya que no se utilizará energía eléctrica ni material químico para su funcionamiento y serán manejadas por los propios habitantes del lugar.

Mientras se trabaja aceleradamente en los edificios de apartamentos, áreas verdes, calles y aceras, se observan retrasos en muchas edificaciones, lo que haría casi imposible la inauguración del proyecto en la nueva fecha establecida, a finales de abril próximo.

Daniel Calvillo, encargado de proyectos de la empresa Agua Inc, que levanta las plantas, explicó que para la obra se reutilizan parte de las cañadas que cruzan por la Nueva Barquita para las lagunas.

Resalta que en el proceso de instalación de las modernas plantas trabajan residentes de la Barquita capacitados por el Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep) en plomería, jardinería y electricidad.Plantas. La primera de las plantas,

ubicada en la parte sur, está prácticamente terminada y recibirá las aguas de los edificios de su alrededores por gravedad.

Luego está la uno al norte, que recibirá todas las aguas residuales de su entorno; y la dos, que hará el mismo trabajo, pero con los edificios de la parte superior, con lo que todo el proyecto queda conectado a un sistema que es único en Santo Domingo, ya que existe uno parecido en Punta Cana.

Explica que las aguas entran por gravedad desde los hogares, donde pasa a un área de pretratamiento, donde se quedan los plásticos, papel, toallas sanitarias y otros, donde son retenidos, luego pasa al desalinador, de donde entra a la primera balsa de cuatro metros de profundidad.

Más adelante pasa por un filtro de grava, cae en forma de cascada a la segunda laguna que se llama facultativa y luego a la de maduración de donde cae en la cañada, totalmente limpia y de ahí va al río Ozama.

Calvillo destaca que estas plantas trabajan sin energía eléctrica y sin productos químicos, por lo que son totalmente ecológicas.
Explica que para hacer crecer las plantas llevan un proceso de abonado foliar y fumigación, mientras están en proceso de crecimiento.

Funcionarán como humedales, mediante lagunas artificiales con plantas en flotación que absorberán los desechos de las aguas residuales.

Las plantas de tratamiento funcionarán 24 horas los 365 días al año, sin contaminación, sin crear malos olores, sin producir plagas ni mosquitos y con bajo costo de mantenimiento.

Todo esto con la garantía de un procesamiento de aguas residuales que no agrede al medio ambiente y que hace posible la utilización de los espacios.

Proyecto. La Nueva Barquita es la ciudad modelo que levanta el Gobierno para garantizar calidad de vida a cientos de familias de la vieja Barquita que en cada temporada ciclónica pasan la de Caín y tienen que salir con los trastes a cuestas.
La Nueva Barquita prioriza las infraestructuras urbanas de servicios que sostienen el habitacional: un sistema eléctrico soterrado, que permite un adecuado arbolado urbano y equipamientos sociales y espacios públicos. También las infraestructuras hidrosanitarias, que hacen autónomo al proyecto de agua potable y plantas de tratamiento de fitodepuración para cumplir con el objetivo de regenerar el río Ozama.