“Los embajadores trabajamos por el bienestar del país”

“Los embajadores trabajamos por el bienestar del país”

POR MARÍA MERCEDES
El encuentro con Adonaida Medina, embajadora dominicana en Costa Rica, fue sumamente enriquecedor. Y es que ella, como digna representante de la mujer de esta tierra caribeña, se ha preparado para ser capaz de desempeñar funciones de alta jerarquía, en este mundo que cada vez demanda personas más adaptadas a los nuevos conocimientos y al avance de la tecnología.  

Aprovechando su presencia en el país, la cita fue pautada para las 3:00 p. m., en su residencia. En medio de una torrencial lluvia nos recibió con la alegría que se le dispensa a dos entrañables amigos.

Quiso iniciar la conversación destacando que es fundadora del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), y que siempre tendrá alma académica, porque esa es su vocación, pero entiende que un ser humano puede realizar diferentes funciones, todas con éxito.

Para ella la Universidad Autónoma de Santo Domingo es la cuna de sus enseñanzas en el nivel superior. Y es que en esa academia no sólo estudió, sino que ingresó a su nómina en 1982, cuando ganó un concurso para trabajar en el Departamento de Relaciones Públicas; cuatro años después forma parte del cuerpo docente del Departamento de Comunicación Social. Actualmente tiene una licencia hasta que culmine su misión diplomática.

Expresó que muchos de sus conocimientos los ha adquirido en el PLD, que es una gran escuela, pero también el ejercicio de la docencia que le obliga a estar actualizada, “porque un profesional no puede quedarse con los conocimientos de la licenciatura. Yo soy profesora de comunicación, pero del tiempo en que me dieron las materias a la época actual muchas cosas han cambiado, primero comenzamos con un fax, luego el satélite se puso a la mano, cuando hablabas de los medios de comunicación que más alcance tenían se hacía referencia a la radio, porque el mensaje llegaba de manera instantánea, estaba por encima de la televisión y de los periódicos, pero ahora los medios impresos están en Internet. “A ustedes yo los leo en Costa Rica, y cuando a medianoche no tengo sueño veo la actualización”.

En tal sentido, agregó que el profesional y de manera especial el maestro debe estar preparado para competir, ya que en la Internet hay mucha información y cualquier estudiante lo pone en aprietos. Incluso la UNESCO se planteó en una conferencia que la educación debe ser permanente, porque ahora tienes un conocimiento y dentro de un año puede variar todo”.          

Carrera diplomática 

En 1996, cuando el presidente Leonel Fernández gana las elecciones, Adonaida Medina fue enviada a Venezuela, con el cargo de cónsul general. Esa fue su primera gran prueba en el área de la diplomacia.

Al narrar su experiencia en la tierra de Simón Bolívar, dijo que le tocó vivir un proceso político muy dinámico, “fue el período en que eligieron presidente a Hugo Chávez, y en los años siguientes se hizo un referendum para que el pueblo ratificara si quería que siguiera en el poder, y ganó”.

Sobre el desempeño de su cargo, dijo que fue muy interesante, porque allá hay una colonia dominicana muy laboriosa, con la que lograron hacer un buen trabajo.

Explicó que en ese país sudamericano los dominicanos están agrupados en la Asociación Dominico-Venezolana (Asodoven), a través de la cual se reúnen con frecuencia, y participan en actividades de carácter cultural. “La mayoría están integrados a la sociedad, porque es una migración de la década de los 60 y los 80, cuando se produjo el boom petrolero, esas personas tienen años residiendo allá, y han sentado bases”.   

Un reto mayor:
Embajadora en Costa Rica

Desde hace varios meses, Adonaida Medina tiene un reto mayor, porque según explicó, el cónsul es el delegado comercial de un gobierno, y las funciones diplomáticas se realizan desde las embajadas, “el papel varía, porque en el consulado se trabaja para tu comunidad en el área comercial, y la Embajada tiene un carácter político, porque es la representación del Presidente en el país receptor”.  

De su comunidad en Costa Rica, indicó que es pequeña, alrededor de 1.000 dominicanos, que quedaron laborando en empresas multinacionales, organismos multilaterales, y ejerciendo sus profesiones debido a que cursaron sus estudios de maestrías y posgrado.

“Costa Rica es un país con muchos organismos internacionales, que está muy desarrollado en materia de seguridad social, que tiene instituciones sólidas, que se respetan y funcionan de manera adecuada, las que sirven de modelo en países como el nuestro, que a partir de 1966 tenemos una democracia –aunque no podríamos decir plena”.

Esa nación tiene décadas con presidentes establecidos, además de que logró su independencia sin traumas. En la década de los 70 y los 80, en Centroamérica hubo guerrillas y allá no. “Su proceso democrático en comparación con los países del área ha sido muy estable, lo que les ha permitido desarrollar sus instituciones. Allá funcionan bien los poderes del Estado. Ellos son modelos en eso, por lo que tenemos mucho que aprender, aunque los procesos cambian y tendrán que adecuarse a los nuevos tiempos”.

Otra cosa, a su entender muy importante es que con la globalización, los países pequeños deben mirar a los más grandes, a sus vecinos, “por eso surge el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana. Con Costa Rica tenemos un Tratado de Libre Comercio bilateral desde el año 2000, que ha hecho posible que los productos de ambos países pasen por un libre mercado”.

TLC con Estados Unidos

Sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos dijo que firmarlo será más beneficioso que perjudicial, «pero también es cierto que afectará a determinados sectores, porque hemos sido favorecido, desde hace muchos años con el mercado estadounidense a través de preferencia. Desde 1980 somos parte de la Cuenca del Caribe, planteada por Ronald Reagan y ahora que se firmó el TLC con Centroamérica sólo durará dos años, eso quiere decir que no tendremos preferencia de aranceles en Estados Unidos, lo que afectaría sensiblemente la economía. Es necesario  buscar medidas compensatorias que protejan los sectores vulnerables, como el agropecuario y el productivo en sentido general”.

“Como país, debemos prepararnos para desmontar los aranceles, y para eso tenemos un plazo, de ahí que el gobierno está abocado a tomar decisiones junto a los legisladores que son los encargados de crear las leyes y con el sector productivo nacional”, indicó.

La diplomática sostuvo que con la caída del Muro de Berlín, la integración con la Unión Europea avanzó, se creó la Organización Mundial del Comercio, los gobernantes cambiaron de roles, y se reúnen cada cierto tiempo para discutir y trazar estrategias de manera conjunta a fin de resolver los problemas que afectan a su región. “Pienso que dentro de unos años nos estaremos abocando a un nuevo orden internacional, por ejemplo la Unión Europea ya tiene su Parlamento y su moneda única. De este lado del mundo también hemos iniciado ese camino; en 1994 se hablaba del área de Libre Comercio de las Américas, y se pensaba que para este año debía estar avanzado, pero Estados Unidos lo ha frenado un poco. El proceso realmente tendrá que darse, de hecho Honduras y Nicaragua, ya tienen unión aduanera, y sus productos pasan como si no hubiese frontera”.        

En América hay países que han hecho un ensayo, no obstante explicó que las naciones con dificultades económicas no les conviene adoptar una moneda extranjera, porque las políticas se definen fuera de su territorio.