“Educación y compromiso”

“Educación y compromiso”

POR JACQUELINE MALAGÓN
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Debo agradecer desde lo más recóndito de mi corazón la distinción que me confiere el decir unas palabras o comentario en ocasión de la puesta en circulación del libro “Educación y Compromiso” de un educador de la talla del profesor  Fausto Mota García. Pienso que este honor no es otorgado por el posible valor de mis comentarios, sino más como fruto de la amistad que estamos cultivando alrededor del tema de la educación en la República Dominicana, en la que él juega en el presente un papel estelar. Aprecio, pues, en todo su valor este reconocimiento.

El famoso escritor Saint Exupery, autor de “El Principito”, lectura obligada para todos los niños de la escuela básica, nos decía en una de sus notas sobre sus propias reflexiones, lo siguiente: “Haz de tu vida un sueño y de tu sueño un realidad”.

Al leer el libro; o mejor dicho, la obra del profesor Mota, recordé estas palabras concluyendo que él plasma en sus líneas el fruto de sus sueños, que a medida que avanza el tiempo, se convierten en realidad.

Y alcanzan dimensión de vida sobre todo el tema es de la mayor importancia para el desarrollo y crecimiento social, económico y político para nuestro país.

Las elucubraciones del profesor Mota se fundamentan en la experiencia y conocimientos que le ha dado la vida en el laborar en el campo de la educación.

Y, como decía el propio Exupery, “el hombre se descubre cuando se mide con un obstáculo”; y Fausto Mota se ha crecido, y crece cada día su incidencia en la educación del país, cuando vence los obstáculos que la misma evolución de la educación en nuestra sociedad le presenta y él enfrenta sus retos y desafíos y hoy nos entrega en este magnifico documentos el fruto de esas vivencias.

Decía Fernando Savater, en una ocasión en la que tuve el placer de escucharle, que creía que la educación, entre otras cosas y de manera principal, era educación para la razón, es decir, sustentaba que educar es formar seres humanos y los seres humanos somos esencialmente racionales.

Yo, de manera particular, le añado atrevidamente a las palabras del gran filósofo español,  que la educación perfecciona la razón y le permite al ser humano establecer los campos de sus propias realidades en los que crece y se desarrolla en todos los planos de la excelencia humana.

Esta reflexión me hace pensar en lo que José Ingenieros, uno de mis autores predilectos en la adolescencia, una vez dijo: “Los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de donde vienen; los hombres geniales y los pueblos fuertes solo necesitaban saber a donde van”. ¿Por qué comento este pensamiento de Ingenieros? 

Porque al leer la magnifica obra de Fausto Mota, fundamentada como ya dije, en experiencias de vida propia, encontramos en él lo que nos es común, un educador de gran visión nacional, que sabe por donde debemos ir.  Y esto lo ha demostrado a todos los que hemos tenido el privilegio de trabajar junto a él, como Coordinador del Nuevo Plan Decenal de la Educación Dominicana, que junto al de la educación técnica y de la educación superior, ciencia y tecnología, habrán de construir  el Plan Decenal del Sistema Educativo Dominicano para guiar  nuestros pasos como nación, a través de la educación, en los próximos diez años.